¡Qué feliz es el que teme al Señor, todo el que sigue sus caminos!
Salmos 128:1
Con este salmo, La Biblia nos da una pista acerca de la felicidad: si temes al Señor y sigues sus caminos entonces puedes ser feliz. Temer al Señor es reconocer su grandeza y seguir sus caminos, obedecer al pie de la letra su palabra.