!Ánimo!; ¡Levanta tu cabeza y confía en El Señor!; ¡Vístete de alegría y adórnate con una sonrisa!

El corazón alegre hermosea el rostro; tu corazón y aún tu aspecto físico van cambiando mientras vas estrechando tu relación con Jesús. Algunos comentarán qué tienes o qué es lo que te hace tan especial, pero tú sabrás que la confianza en tu Padre celestial y su Santo Espíritu rebosan en ti.

Pero que se alegren todos los que en ti se refugian; que canten alegres alabanzas por siempre. Cúbrelos con tu protección, para que todos los que aman tu nombre estén llenos de alegría.
Salmos 5:11