Hoy es un día para pensar qué circunstancias de tu vida te han dejado un dolor profundo que ya ha echado raíces en tu interior. No es fácil darnos cuenta de que nos hemos convertido en personas amargadas porque esas raíces son muy antiguas, hacen parte de nosotros y quizás no imaginamos nuestras vidas sin ellas. Esta semana, Dios sacará ese dolor que está enterrado y te hará libre.
Todos los que buscan al Señor lo alabarán;
se alegrará el corazón con gozo eterno.
Salmos 22:26