ADRY OLAYA
ADRY OLAYA

Un día descubrí que mi memoria podía fallar porque no recordaba las tareas, citas, cumpleaños, teléfonos y todo lo que a diario tenía que hacer, pero encontré este proverbio: “Pon toda tu confianza en Dios y no en lo mucho que sabes. Toma en cuenta a Dios en todas tus acciones, y él te ayudará en todo” (Proverbios 3: 5-6 ). Leer esto me hizo ver que Dios si puede ayudarnos en todo y eso incluye recordar lo que a diario tenemos por hacer.

 

Gracias a un curso sobre el manejo del tiempo acepté el reto de hacer de la planeación un hábito que traería orden y descanso. Allí recibí algunas herramientas que quiero compartir contigo:

La Agenda: es un registro de actividades por hora y día. Para que su uso tenga éxito, el registro de las tareas debe hacerse inmediatamente, supervisando al final de la jornada el cumplimiento de las mismas, si no se lograron alguna de ellas, deben reprogramarse.

Check list: esto consiste en colocar en lista cada una de las tareas por cumplir en diferentes labores:

  1. Las cosas que se pueden dejar listas desde la noche anterior porque se necesitan para el día siguiente como el bolso, la ropa, el almuerzo, etc.
    maletas para un viaje
  2. Listado del mercado para comprar lo que realmente se necesita y así ahorrar dinero
  3. Listado de Menús para cada una de las comidas del día, que ayuda a minimizar el tiempo gastado en hacer el mercado y evita desperdicios de comida.
  4. Lista de los contactos segmentados en familia, amigos, trabajo, etc, con datos que permitan ubicar eficazmente una persona

Organizarnos planeando cada actividad diaria, no solo va a recordarnos cada una de ellas, ahorrará tiempo y dinero, sino que nos permitirá confiar en que Dios nos ayudará en todo.

Descarga aquí un modelo para hacer tus check list