¿Has oído el dicho: “De eso tan bueno, no dan tanto”? Es una frase cargada de la desconfianza histórica que caracteriza a los colombianos pero que puede ser un pensamiento universal. Lo sé porque la primera vez que leí este versículo, sentí que resonaba en mi cerebro esa máxima popular:

Pueden pedir cualquier cosa en mi nombre, y yo la haré, para que el
Hijo le dé gloria al Padre.

Juan 14:13(NTV)

¿Está el mismo Dios haciéndonos semejante ofrecimiento? ¿Acaso, no piensa restringir nuestras solicitudes de acuerdo a las políticas del cielo? Cuando Jesús le dijo estas palabras a su discípulo Felipe, trataba de convencerlo del inmenso poder que lo había levantado de la muerte, de hecho era el Cristo resucitado el que le estaba hablando.

Si se levantó de la tumba, superando todo lo que pudiéramos imaginar, entonces, CUALQUIER COSA, es posible para Él.