La Biblia cuenta historias sobre personas que vieron a Dios, escucharon su voz , recibieron ángeles que traían mensajes marcados con sus nombres y escritos con puño y letra del cielo. Otros como Moisés, pudieron verlo cara a cara. En su caso lo impresionante es que ante la zarza ardiendo, iba decidido al punto que Dios tuvo que decirle: “no te acerques más”. “Aquí me tienes” , le dijo Moisés. De la escena, todo es envidiable: la cercanía de Dios, el arrojo de Moisés y la misión que recibió. Que esta semana tengas la oportunidad de decirle:
“Aquí estoy, Aquí me tienes”
Cuando el Señor vio que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza:
―¡Moisés, Moisés!
―Aquí me tienes —respondió.
Éxodo 3: 4 (NVI)