Nada como la comida favorita, en el lugar favorito y con la compañía perfecta. ¿Por qué no sales de la rutina y piensas en una cita con Dios?: tal vez un café o un helado; tal vez le escribas una canción o un poema y se lo cantes para empezar la velada.
Te sorprenderá lo mucho que te espera; no olvidarás ese momento en el que quizá Él también ha preparado algo nuevo par ti.
Un solo día en tus atrios,
¡es mejor que mil en cualquier otro lugar!
Prefiero ser un portero en la casa de mi Dios
que vivir la buena vida en la casa de los perversos.
11 Pues el Señor Dios es nuestro sol y nuestro escudo;
él nos da gracia y gloria.
SALMO 84:10-11(NTV)