“Y te daré las llaves del reino del cielo. Todo lo que prohíbas[h] en la tierra será prohibido en el cielo, y todo lo que permitas[i] en la tierra será permitido en el cielo”.
Mateo 16:19
Cuando Jesús estaba entregándole autoridad a Pedro, también lo hacía con nosotros.Pedro se había ganado semejante mérito de parte de Jesús porque había tenido la revelación acerca de quién era Él: “tu eres el Cristo, el hijo del Dios viviente”. Es casi como si hubiera levantado la mano el mejor alumno de la clase. Ahora, igual que Pedro, ya que Jesús nos ha dado entrada al reino de los cielos, no podemos perder las llaves.