Dios me ha hecho reír… Cuando estoy enojada y hace algo que me demuestra su fidelidad.
Dios me ha hecho reír …Cuando escucho una canción de amor que siento que él me está cantando.
Dios me ha hecho reír … Cuando me dice en su palabra justo lo que yo necesito oír.
y Dios me hace reír…Cuando al orar, siento su presencia envolviéndome.

Abraham tenía ya cien años cuando nació su hijo Isaac. 6 Sara dijo entonces: «Dios me ha hecho reír, y todos los que se enteren de que he tenido un hijo se reirán conmigo.  ¿Quién le hubiera dicho a Abraham que Sara amamantaría hijos? Sin embargo, le he dado un hijo en su vejez»
Génesis 21:5-7 (NVI)